SORIA - CULTURA/PATRIMONIO
Domingo, 3 de Febrero de 2019

El Taller Diocesano de restauración de la Diócesis de Osma-Soria interviene en 25 obras a lo largo del pasado año

ICAL - Desde 2002, fecha en que fue inaugurado el centro, han sido restauradas más de 150 piezas de arte sacro

El Taller Diocesano de restauración del Obispado de Osma-Soria intervino el pasado año en un total de 25 obras a lo largo del pasado año en un trabajo que en 15 obras ya ha sido concluido, mientras que la actuación en otras diez está próximo a concluir. El Cristo de la parroquia de Judes, la Piedad de la parroquia de Recuerda, un sagrario para la iglesia de Santa María de Almazán o San Acacio de la parroquia de Blacos son algunas de las piezas que han sido restauradas.

La tarea del taller, situado en el recinto del Seminario diocesano de El Burgo de Osma, la desarrolla Paquita Diestro Ortega, restauradora profesional y licenciada en Bellas Artes, “junto a un grupo de voluntarios debidamente formados y guiados por mí misma que, día a día, se afanan en intervenir en imágenes y objetos religiosos”, aseguró la restauradora. “La mayoría de las obras son imágenes devocionales de parroquias que, de otra manera, no hubieran podido ser restauradas o hubieran corrido el riesgo de caer en manos inexpertas con los consiguientes resultados negativos”, dijo

Además, desde este centro de restauración de arte asacro colabora en el seguimiento de aquellas intervenciones que se llevan a cabo en la Diócesis en otros puntos y sirve como órgano de consulta ante cualquier duda que, en materia de patrimonio, pueda surgir en los lugares de la capital y provincia donde se ubica.

El 13 de junio de 2002 el Obispo de Osma-Soria, Francisco Pérez González, bendijo e inauguró el Depósito y Taller Diocesano de Restauración. Desde entonces han sido muchas las obras que han pasado por sus instalaciones. En aquel momento, la Diócesis de Osma-Soria y el grupo de desarrollo local ‘Tierras sorianas del Cid’ financiaron su construcción en un terreno perteneciente al Seminario diocesano, dando forma así a un proyecto que había nacido exclusivamente con la idea de guardar y proteger el patrimonio de los pueblos que, ya en ese momento, sufrían la lacra de la despoblación y que, además, se vio completado con un servicio más que ofrecer: la restauración.

El Taller Diocesano de Restauración ha intervenido ya en más de 150 piezas en este tiempo y también ha participado en la restauración de imágenes para algunas exposiciones locales como ‘Cantorales. Una vida alrededor’ (2003); ‘Llena de gracia. Iconografía de la Inmaculada en la Diócesis de Osma-Soria’ (2005); y ‘Memoria y huella de Fray Joaquín de Eleta’ (2007).