SORIA - CULTURA/PATRIMONIO
Viernes, 10 de Mayo de 2019

La muralla norte del yacimiento de Tiermes será objeto de excavación y pasará a formar parte del itinerario de visita

ICAL - La Junta de Castilla y León adjudica los trabajos que servirán para documentar e investigar este tramo de muralla

La muralla norte del yacimiento de Tiermes (Montejo de Tiermes, Soria) será objeto de excavación arqueológica y pasará a estar integrado en el itinerario de visita, una actuación que facilitará la interpretación de los restos existentes.

La Junta de Castilla y León adjudicó por un importe de 11.930 euros los trabajos de excavación arqueológica en la muralla norte, que serán coordinados por el Servicio Territorial de Cultura y Turismo y la Dirección General de Patrimonio Cultural con el fin de obtener los datos necesarios para redactar un proyecto de restauración. La inversión cuenta con financiación de los fondos Feder (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).

Los responsables de estos trabajos, los profesores de la IE Universidad Cesáreo Pérez y Pablo Arribas, se plantean dos zonas de excavación, que servirán para documentar e investigar este tramo que será próximamente restaurado para solucionar los problemas derivados de la intervención realizada en los años 90.

Con la citada actuación se busca obtener datos precisos de las características técnicas y constructivas de la muralla en su cara interna, para determinar las cotas de circulación, el estado de la cimentación y el estado de conservación general. Además, se pretende actualizar toda la documentación existente referida a antiguas intervenciones en la muralla, localizando materiales y documentación escrita, bibliográfica e inédita depositada en museos o archivos.

La muralla de Tiermes se fecha en época tardía, en un momento de transformación generalizada de los paisajes urbanos y su fortificación. Se plantea una datación posterior a la segunda mitad del siglo III después de Cristo, a partir de la amortización de estructuras de finales del siglo II y el material numismático.

Las primeras intervenciones arqueológicas de las que se tiene constancia sobre la muralla las llevó a cabo Blas Taracena en los años 1932-1933, centrándose en el sector meridional, uno de los cubos y la llamada Puerta Norte. Este autor defiende para su construcción una cronología del siglo I después de Cristo, considerando el carácter indígena de la calle y construcciones que se encontraban amortizadas por esta obra defensiva romana.

Desde finales de la década de 1970 y hasta 1992 los trabajos en su tramo septentrional fueron coordinados por José Luis Argente y dirigidos por el mismo y por el profesor Víctor Fernández, Alfonso González Uceda, la profesora Manuela Domènech y Antonio Alonso.