VALLADOLID - CULTURA/PATRIMONIO
Viernes, 10 de Mayo de 2019

La iniciativa ‘Duero Douro’ de Aeice se incorpora al proyecto ‘Ruritage’ como modelo europeo de regeneración rural a través del patrimonio

ICAL - El eje del río Duero se convierte, junto con el Camino de Santiago, en uno de los 13 ejemplos del continente que servirán para replicar seis actuaciones concretas en Austria, Noruega, Alemania, Eslovenia, Italia y Turquía

La iniciativa ‘Duero-Douro, Patrimonio para el desarrollo’ del clúster de hábitat eficiente Aeice se incorporará al consorcio del proyecto Ruritage como modelo europeo de regeneración rural a través del patrimonio natural y cultural. Así se confirmó hoy en el acto de presentación del Centro de Patrimonio Rural Duero-Douro, entidad que pretender aunar a todos los agentes del entorno rural para buscar soluciones que pongan en valor su patrimonio, creen riqueza y generen empleo.

El río Duero y el Camino de Santiago se convierten así dentro de este proyecto europeo en los dos modelos españoles, de un total de 13, a replicar en el resto de Europa como ejemplos de desarrollo del patrimonio natural y cultural. “Se trata de fomentar un nuevo paradigma de regeneración rural basado en el patrimonio cultural y natural, haciendo de la cultura un motor para el desarrollo sostenible, contribuyendo al crecimiento económico, la inclusión social y la sostenibilidad ambiental en las áreas rurales. El Duero será un modelo para el resto de países europeos, al igual que el Camino de Santiago”, explicó el presidente de Aeice, Ricardo Fortuoso.

Los resultados que se extraigan de estos centros se “constituirán en un conjunto de herramientas para construir estrategias efectivas de regeneración rural, que se implementarán en seis zonas de Austria, Noruega, Alemania, Eslovenia, Italia y Turquía”, precisó.

Aeice presentó esta iniciativa en el marco de una jornada en la que han participado más de 50 personas procedentes de entidades públicas y privadas, con la presencia de centros de conocimiento y fundaciones (como Cartif y la Fundación del Patrimonio Histórico Santa María La Real) y empresas de diversos sectores, desde la construcción y la rehabilitación al sector vinícola, industrias culturales y creativas, agencias de turismo, etcétera.

El encuentro, que se celebró en el Edificio ‘Q-Bo’ de la Diputación de Valladolid, contó con la participación del director general de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta, Enrique Saiz, y del diputado de Desarrollo Económico, Agapito Hernández.

Motor de competitividad

“Las zonas rurales europeas son ejemplos destacados de patrimonio cultural y natural que no sólo deben salvaguardarse, sino también promoverse como motor de la competitividad, crecimiento y desarrollo sostenible e integrador”, subrayó Fortuoso, durante su intervención. “El objetivo se centra en construir un nuevo enfoque de regeneración rural basada en el patrimonio; participativo y comunitario, articulado en torno a los Centros de Patrimonio Rural (Hubs), como el que presentamos hoy aquí”, agregó.

Los Centros de Patrimonio Rural (Hubs) serán unos espacios de referencia destinados a investigar e impulsar el potencial de innovacio?n social relacionado con el patrimonio, que promueven el desarrollo de capacidades y el aprendizaje mutuo entre los modelos de referencia y los replicadores y de los modelos entre si?.

Casi 40 socios en Ruritage

Ruritage está financiado por el programa europeo Horizonte 2020, tiene una duración de cuatro años (2018-2022) y cuenta con una inversión de diez millones de euros. Reúne a 39 socios de 19 países (Italia, España, Austria, Reino Unido, Irlanda, Alemania, Francia, Finlandia, Polonia, los Países Bajos, Hungría, Eslovenia, Grecia, Islandia, Noruega, Turquía, Colombia, Chile). Todos ellos proporcionan servicios y herramientas para que las comunidades rurales fomenten estrategias efectivas de regeneración lideradas por el patrimonio.

Mediante el análisis de los 13 modelos de roles seleccionados en Europa, se apoyará la creación conjunta y la implementación de estrategias de regeneración lideradas por el patrimonio en seis replicadores, involucrando a los actores locales en la formulación de las estrategias, asegurando un enfoque colectivo en la gestión, responsabilidad y propiedad del patrimonio cultural y natural.