SORIA - CULTURA/PATRIMONIO
Viernes, 12 de Abril de 2019

Inauguran las obras de la recién rehabilitada capilla de Santiago de la catedral de El Burgo de Osma (Soria)

ICAL - El coste total de la obra, sufragado íntegramente por el Cabildo de la Catedral, ascendió a 67.488 euros

El obispo de Osma-Soria, Abilio Martínez Varea, inauguró hoy las obras de la recién rehabilitada capilla de Santiago de la catedral de El Burgo de Osma. Los trabajos realizadas se centraron en la reposición de todos los elementos destruidos que constituyen impostas, vierteaguas y líneas de protección frente a la escorrentía de las aguas sobre la fachada; la reconstrucción de las gárgolas rotas y el sellado de juntas con el fin de evitar la entrada del agua al interior de los muros. El coste total de la obra, sufragado íntegramente por el Cabildo de la Catedral, ascendió a 67.488,86 euros.

Dentro de los trabajos efectuados en el exterior de la capilla se sometió a un trabajo de limpieza, consolidación y restauración específico los escudos y la crestería, lo que permitió apreciar detalles hasta ahora enmascarados bajo los líquenes y depósitos que los cubrían, como las cabezas que rematan la parte superior de cada una de las cresterías, siendo todas ellas distintas.

En el interior, la intervención afectó a las bóvedas donde se han sellado todas las grietas existentes, se han repuesto elementos decorativos perdidos, especialmente en las nervaduras de la venera que cubre el ábside.

La capilla de Santiago se encuentra a los pies de la nave de la epístola de la seo burgense. Fue realizada entre 1551 y 1553 en estilo renacentista. Es un espacio de planta rectangular rematada por un ábside semicircular y la comunicación de la capilla con la nave se efectúa por una portada de corte renacentista. 

La capilla de Santiago de la Catedral sufrió importantes daños al caerse la torre que se estaba elevando desde 1729 sobre la torre medieval situada en el mismo lugar que la actual torre barroca. Fruto del hundimiento de la torre, ocurrida entre el 23 y el 25 de septiembre de 1734, la capilla sufrió serios daños, a consecuencia de los cuales parte de la crestería fue destruida y alguno de los elementos salientes de fachada norte fueron rotos o mutilados, tales como gárgolas e impostas, según detalló el obispado oxomense.