SORIA - CULTURA/PATRIMONIO
Martes, 9 de Julio de 2019

Documentan la muralla romana de Tiermes para una próxima restauración

ICAL - La Junta prevé consolidarla e integrarla en la visita de este yacimiento de Montejo de Tiermes

La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta dio por concluida una serie de trabajos de excavación arqueológica en la muralla del yacimiento de Tiermes (Montejo de Tiermes, Soria) con el objetivo de documentar el bien arqueológicamente, obtener datos precisos de las características técnicas y constructivas en su cara interna para determinar las cotas de circulación, el estado de la cimentación y el estado de conservación general.

Los trabajos promovidos por la Junta se iniciaron durante el mes de mayo hasta el pasado fin de semana, una campaña de excavaciones en dos zonas de su sector norte. El trabajo se completa con el análisis de los materiales hallados y la actualización de toda la documentación existente referida a antiguas intervenciones en la muralla, localizando materiales y documentación escrita, bibliográfica e inédita depositada en museos o archivos.

El fin último de esta intervención, en la que la Consejería de Cultura y Turismo invirtió 11.930 euros, es obtener datos precisos de esta emblemática construcción romana, que sirvan como base para la redacción de un proyecto de consolidación y su puesta en valor, lo que permitirá integrar este monumento en el en el itinerario de visita del yacimiento, facilitando la interpretación de los restos existentes. Los trabajos arqueológicos están siendo realizados por la Unidad de Arqueología de IE University, dirigidos por los profesores Cesáreo Pérez, Pablo Arribas y el Dr. Eusebio Dohijo. La inversión cuenta con financiación de los fondos Feder (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).

Las murallas constituyen una de las construcciones más singulares para la comprensión de las ciudades de la Antigüedad. Hasta hace pocos años se consideraba que los sistemas defensivos bajoimperiales se habían originado como respuesta a la entrada de determinados grupos ‘bárbaros’ durante el siglo III después de Cristo.

“Hoy la visión es más introspectiva, en consonancia con el modelo facilitado por la propia Roma, donde sus recintos amurallados fueron constantemente remodelados y ampliados, teniendo como gran referente el edificado bajo el Imperio de Aureliano, hoy aún visible. En las provincias, la construcción de estos monumentos evidencia la pervivencia de municipios solventes, capaces de invertir gran cantidad de erario público en su ejecución, como elemento de prestigio”, explicó la Delegación de la Junta.

La muralla termestina ha sido objeto de diferentes campañas de excavación. En los años 30 del siglo XX Blas Taracena ya identificó uno de sus cubos y, a partir de 1978, intervinieron José Luis Argente, Víctor Martínez, Alfonso González, Antonio Alonso, Manuela Domènech y otros miembros del equipo del citado Dr. Argente en diferentes tramos, tanto en la ladera meridional como en el sector norte, donde se sitúa la excavación de este año. Aquí, su recorrido alterna torreones semicirculares con tramos rectos, observándose la solidez y robustez de sus paramentos, realizados con grandes sillares de piedra arenisca. La anchura media de la construcción es próxima a los cuatro metros.

En la actual campaña se han conseguido los primeros objetivos, reconociéndose la precisa planificación urbanística que conllevó su construcción, con una compleja secuencia constructiva. A la vez, se han documentado los niveles de hábitat previos a la misma, con distintos hallazgos y fases durante época celtibérica y altoimperial romana, sobre los que se dispuso el lienzo defensivo. También se ha identificado la ocupación posterior en su espacio interior, principalmente durante la Antigüedad Tardía. Y por último, se ha comprobado como a lo largo de la Edad Media se produciría el desmantelamiento de los grandes sillares para su reaprovechamiento, tras la pérdida de su función defensiva.

Durante los próximos meses la documentación obtenida en la excavación se complementará con el estudio de los materiales recuperados, cuya catalogación permitirá concretar diferentes aspectos del hábitat termestino. De esta manera, se tendrá una imagen clara en la evolución y transformación de esta parte de la muralla, gracias a los datos obtenidos y detectados durante la presente intervención arqueológica.